Consultoría
Levanta el estado real: qué hay, quién lo administra, qué depende de qué y qué se puede tocar sin romper lo demás. De aquí sale un documento, no una cotización.
Diseñamos, integramos, operamos y mantenemos infraestructura, software y comunicaciones para empresas que ya tienen algo montado y necesitan entenderlo antes de cambiarlo. No llegamos con un catálogo. Llegamos con un método de lectura.

El correo lo maneja un proveedor. El ERP, otro. El respaldo lo configuró alguien que ya no trabaja aquí. Los accesos se heredaron. Nadie tiene el mapa completo, y cada vez que algo falla se llama a un especialista distinto que solo mira su pedazo.
Ese es el estado normal de la infraestructura en una empresa mediana. No es negligencia: es acumulación. Diez años de decisiones correctas tomadas por separado producen un sistema que ya nadie entiende completo.
El costo no aparece en la factura de TI. Aparece en las horas muertas cuando algo se cae, en los usuarios que siguen activos meses después de una salida, y en los datos que están en tres lugares y no coinciden en ninguno.
No son departamentos que se pasan tickets. Las tres leen el mismo sistema desde ángulos distintos y se cruzan en centros de excelencia según la especialidad que haga falta.
Levanta el estado real: qué hay, quién lo administra, qué depende de qué y qué se puede tocar sin romper lo demás. De aquí sale un documento, no una cotización.
Cómputo, almacenamiento, virtualización, red y comunicaciones. Diseño, instalación, operación, mantenimiento y reparación del equipo que sostiene la operación diaria.
Migraciones, integraciones, desarrollo de software y puestas en marcha. Con fecha de inicio, fecha de cierre y una condición de entrega escrita antes de empezar.
Los centros de excelencia son transversales: cualquiera de las tres divisiones puede convocarlos. Así se evita el consultor generalista que opina de todo con la misma seguridad.

En marzo de 2025 entró en vigor una nueva Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. Amplió quién cuenta como responsable del tratamiento, incorporó plazos de conservación y supresión, y trasladó la supervisión a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Nada de eso se resuelve comprando un firewall. Se resuelve sabiendo qué datos se tienen, dónde están, cuánto tiempo deben conservarse y qué dice exactamente el contrato firmado con el proveedor que los aloja. Es un problema técnico y jurídico al mismo tiempo, y por eso normalmente se atiende tarde: cada especialista ve la mitad que le toca.
En Fisellini la asesoría legal en TI es una línea de especialización propia, no un despacho externo al que se llama cuando ya llegó un requerimiento de la autoridad. Se sienta en la misma mesa que la gente que administra los servidores.
Estas son las cuatro conversaciones con las que suele empezar un cliente nuevo. Ninguna requiere que ya se tenga el diagnóstico hecho.
“Vamos a crecer y no sé si la infraestructura aguanta.”
Levantamiento de capacidad y punto de saturación, antes de comprometer la operación.
“Tengo varios proveedores y ninguno responde por el conjunto.”
Lectura completa del sistema y definición de responsables por área, con nombre y alcance.
“Me pidieron cumplir con algo y no sé qué implica técnicamente.”
Traducción del requisito legal o de auditoría a cambios concretos en la operación.
“Queremos migrar y me da miedo el día del cambio.”
Plan de migración con ventana definida, pruebas previas y ruta de retorno.
Escríbanos con lo que tenga a la mano: un diagrama viejo, una factura de proveedor, una lista de equipos o simplemente la descripción de lo que se está cayendo. Con eso alcanza para empezar a leer.